¿Por qué?

Las chirivías (Pastinaca sativa) son hortalizas de raíz muy emparentadas con las zanahorias y, como ellas, seguras para los perros. Aportan vitamina C, folato, potasio y manganeso, además de un buen contenido de fibra. El dulzor natural de su fructosa (mayor que el de las zanahorias) las hace apetecibles para la mayoría de los perros.

Las chirivías son seguras tanto cocidas como crudas: las crudas aportan más vitamina C, mientras que las cocidas son más blandas para los perros mayores. Evita las chirivías cocinadas con mantequilla, ajo o condimentos pensados para el consumo humano; lo ideal son las chirivías crudas o cocidas al vapor, sin nada más.

No hay que confundir las chirivías con la chirivía silvestre (Pastinaca sativa var. sylvestris), que contiene furanocumarinas que causan reacciones graves de fotosensibilidad en la piel: solo son apropiadas las chirivías cultivadas comercialmente.

¿Qué cantidad es peligrosa?

No son tóxicas. Las cantidades grandes causan heces blandas por la fibra.

¿Cuáles son los síntomas?

INICIO:No aplica: no son tóxicas.
  • heces sueltas por exceso de fibra — no es toxicidad

¿Qué debo hacer?

No hace falta hacer nada. Una verdura segura y nutritiva.

Preguntas frecuentes

¿Pueden los perros comer chirivías crudas?

Sí: las rodajas de chirivía cruda son un premio crujiente que a muchos perros les gusta. Córtalas en trozos de un tamaño adecuado para evitar atragantamientos.

¿Son las chirivías parecidas a las zanahorias para los perros?

Muy parecidas: ambas son hortalizas de raíz, ambas son seguras y ambas son ligeramente dulces. Las chirivías tienen un sabor más intenso y un contenido de azúcar algo mayor.