¿Por qué?

Las semillas de chía (Salvia hispanica) son una de las fuentes vegetales más concentradas de ácidos grasos omega-3 (ALA), fibra, proteína, calcio y fósforo. Son seguras para los perros y no contienen toxinas conocidas para ellos.

Lo más importante en la práctica: las semillas de chía absorben hasta 12 veces su peso en agua. Las semillas de chía secas pueden expandirse de forma considerable en el estómago o el intestino, y causar posiblemente molestias gastrointestinales u obstrucción, sobre todo en perros que no beben mucha agua después de comerlas. Remoja primero las semillas de chía en agua hasta que formen un gel: así se expanden de antemano y se elimina el riesgo de expansión.

Las semillas de chía remojadas pueden mezclarse con la comida como un suplemento nutritivo. Un cuarto de cucharadita por cada 10 lbs de peso corporal, unas pocas veces por semana, es una cantidad razonable.

¿Qué cantidad es peligrosa?

No es tóxica. Las semillas de chía secas pueden expandirse en el aparato digestivo: remójalas siempre primero.

¿Cuáles son los síntomas?

INICIO:No aplica si se remojan adecuadamente.
  • molestias u obstrucción gastrointestinal por la expansión de la chía seca — evitable remojándola

¿Qué debo hacer?

Semillas de chía remojadas: no hace falta hacer nada. Si se comió semillas secas en grandes cantidades: asegúrate de que el perro beba agua y vigila si aparece malestar gastrointestinal.

Preguntas frecuentes

¿Pueden los perros comer pudin de chía?

El pudin de chía natural hecho con agua o leche vegetal sin azúcar es seguro. Evita el pudin de chía endulzado con miel, sirope de arce o edulcorantes artificiales.

¿Cómo preparo las semillas de chía para mi perro?

Mezcla 1 cucharadita de semillas de chía secas con 3 cucharaditas de agua, déjalas reposar 15 minutos hasta que gelifiquen por completo y luego añádelas a la comida.