¿Por qué?

Los anacardos son los menos tóxicos de los frutos secos de árbol para los perros. No contienen juglona, ni micotoxinas conocidas en su forma fresca, y son digeribles en pequeñas cantidades. Aportan proteína, magnesio, cobre y algo de zinc.

La limitación se debe por completo a la grasa y las calorías: los anacardos contienen aproximadamente 12g de grasa por oz. Incluso un pequeño puñado aumenta de forma notable la ingesta diaria de grasa del perro y puede desencadenar malestar gastrointestinal o pancreatitis en perros predispuestos.

Los anacardos salados agravan el problema del sodio. Los anacardos tostados con aceite añaden grasa innecesaria. Los productos con sabor a anacardo pueden contener ajo o cebolla.

Para un perro sano: uno o dos anacardos naturales y sin sal de vez en cuando es poco probable que causen problemas. Los anacardos no deben ser un premio habitual por su densidad calórica.

¿Qué cantidad es peligrosa?

No es tóxico. Malestar gastrointestinal y riesgo de pancreatitis por el contenido de grasa en cantidades mayores.

¿Cuáles son los síntomas?

INICIO:Gastrointestinal: 2–24 horas.
  • malestar gastrointestinal, diarrea; signos de pancreatitis por exceso de grasa

¿Qué debo hacer?

Uno o dos anacardos naturales: no hace falta hacer nada. Más de un pequeño puñado: vigila si aparecen síntomas gastrointestinales.

Preguntas frecuentes

¿Pueden los perros comer mantequilla de anacardo?

La mantequilla de anacardo natural, sin sal, azúcar ni xilitol añadidos, no es agudamente tóxica, pero es rica en grasa. Revisa bien las etiquetas y ofrécela solo en cantidades muy pequeñas.

¿Son los anacardos más seguros que las nueces de macadamia para los perros?

Sí — las nueces de macadamia tienen una toxicidad neurológica específica que no se observa con los anacardos. Los anacardos son un problema por las calorías, no por ser una toxina aguda.