¿Por qué?

Los arilos de la granada (Punica granatum), es decir, los sacos rojos que envuelven las semillas, contienen antioxidantes, vitamina C, potasio y folato. La concentración de antioxidantes es extremadamente alta. Sin embargo, la planta también contiene taninos y otros compuestos que son irritantes gastrointestinales para los perros.

La corteza y la cáscara contienen concentraciones de taninos aún mayores, que pueden causar vómitos y diarrea importantes. El extracto de granada (una forma concentrada) ha provocado toxicidad en perros con dosis pequeñas.

Las semillas del interior de los arilos son duras y no se digieren bien: atraviesan el tracto gastrointestinal intactas y pueden causar irritación en el camino. La mayoría de los perros que comen unos pocos arilos de granada solo presentan molestias gastrointestinales, no una toxicidad sistémica grave. Pero, dado que no hay un beneficio claro frente a la irritación gastrointestinal constante, es mejor evitar la granada.

¿Qué cantidad es peligrosa?

No es letal de forma aguda en cantidades pequeñas. Los arilos causan molestias gastrointestinales; la corteza y el extracto provocan efectos más graves.

¿Cuáles son los síntomas?

INICIO:En 1–2 horas.
  • vómitos y diarrea por los taninos; indigestión por las semillas duras

¿Qué debo hacer?

Solo una pequeña cantidad de arilos: vigila si aparecen molestias gastrointestinales. Corteza o cáscara, o una cantidad grande: contacta con el veterinario.

Preguntas frecuentes

¿Es seguro el jugo de granada para los perros?

No: el jugo es una fuente concentrada de taninos y azúcares, sin el efecto amortiguador de la fibra de la fruta entera.

¿Pueden los perros comer las semillas de granada?

Las semillas (dentro de los arilos) son duras e indigeribles, y pasan intactas con posible irritación gastrointestinal. Los arilos en sí son la parte que quizá se tolere de forma ocasional en cantidades muy pequeñas.