¿Por qué?

El compuesto tóxico exacto de las uvas sigue sin identificarse tras décadas de estudio, lo que hace que esta intoxicación sea especialmente peligrosa: no se conoce ningún umbral seguro. Los toxicólogos veterinarios sospechan que el ácido tartárico es el candidato más probable, pero no se ha demostrado de forma definitiva. Sea cual sea el mecanismo, los túbulos renales son el principal objetivo: las células afectadas mueren con rapidez y el riñón pierde capacidad para filtrar los desechos de la sangre.

Sin tratamiento de urgencia, esta cascada progresa hacia una insuficiencia renal aguda en un plazo de 24–72 horas. Lo que hace que las uvas sean especialmente traicioneras es la variabilidad entre perros: algunos comen uvas repetidamente sin efectos evidentes, mientras que otros desarrollan una insuficiencia renal mortal por una sola uva. Esta variabilidad no significa que las uvas a veces sean seguras. Significa que el riesgo no se puede predecir, y que equivocarse tiene como consecuencia un daño orgánico irreversible.

Las pasas son, en esencia, uvas concentradas: están deshidratadas, por lo que la carga tóxica por gramo de peso corporal es mucho mayor. El jugo de uva, los productos horneados que contienen uvas y el vino conllevan el mismo riesgo.

¿Qué cantidad es peligrosa?

No se ha establecido ninguna cantidad segura. Se han notificado reacciones tóxicas con dosis de apenas 0.32 oz (9g) de uvas por kg de peso corporal, pero la susceptibilidad individual varía enormemente. Un perro que haya comido uvas antes sin reacción aparente no es inmune: trata cada exposición como una emergencia.

¿Cuáles son los síntomas?

INICIO:Los vómitos suelen comenzar entre 6–12 horas después de la ingestión. Los signos de insuficiencia renal (letargo, pérdida de apetito, reducción drástica de la micción) aparecen entre 24–72 horas más tarde.
  • vómitos (a menudo en las primeras 2 horas)
  • diarrea
  • letargo
  • pérdida de apetito
  • dolor o sensibilidad abdominal
  • disminución o ausencia de micción
  • aumento de la sed seguido de su cese
  • temblores
  • convulsiones en casos graves
  • insuficiencia renal aguda

¿Qué debo hacer?

Llama de inmediato a tu veterinario o al ASPCA Animal Poison Control Center (+1 888-426-4435); no esperes a que aparezcan síntomas. Si la ingestión ocurrió en las últimas 2 horas, tu veterinario puede provocar el vómito y luego administrar carbón activado. La diuresis con líquidos intravenosos es el tratamiento principal para proteger la función renal restante. Lo habitual es la hospitalización con monitorización renal durante 48–72 horas.

Preguntas frecuentes

¿Pueden los perros comer uvas sin semillas?

No. Las semillas no son el componente tóxico: lo son la pulpa y la piel. Las uvas sin semillas son igual de peligrosas.

¿Pueden los perros comer una sola uva?

Incluso una sola uva puede poner en peligro la vida. La sensibilidad individual varía de forma impredecible: no se conoce ninguna cantidad segura.

¿Pueden los perros comer uvas cocinadas?

No. La cocción no neutraliza la toxina. La mermelada de uva, la jalea de uva, el jugo de uva y el vino son peligrosos.

Mi perro se comió unas uvas pero parece estar bien. ¿Tengo que llamar igualmente al veterinario?

Sí. La insuficiencia renal se desarrolla entre 24–72 horas después de la ingestión, mucho después de que el perro parezca normal. Retrasar el tratamiento empeora drásticamente el pronóstico.

¿Son las pasas más tóxicas que las uvas?

Las pasas son uvas concentradas. Cantidades más pequeñas causan el mismo daño renal: una sola galleta con pasas basta para requerir atención de urgencia en un perro pequeño.