¿Por qué?

Los huesos de cereza contienen amigdalina en concentraciones mayores que las semillas de manzana. Cuando se trituran o se mastican, el hueso libera cianuro de hidrógeno. Incluso uno o dos huesos pueden causar toxicidad por cianuro en un perro pequeño si se trituran al masticar.

Además del riesgo químico, los huesos de cereza tienen el tamaño justo para causar una obstrucción intestinal, en particular en razas pequeñas. Los rabillos de las cerezas también contienen niveles menores de compuestos cianogénicos y deben retirarse.

La pulpa de la cereza en sí (sin hueso) es segura en pequeñas cantidades y contiene antioxidantes, pero la comodidad de dar una cereza entera nunca compensa el riesgo del hueso.

¿Qué cantidad es peligrosa?

Tan solo 1–2 huesos triturados pueden ser tóxicos para un perro pequeño. Los huesos tragados enteros pueden pasar sin liberar cianuro, pero conllevan riesgo de obstrucción.

¿Cuáles son los síntomas?

INICIO:Cianuro: minutos. Obstrucción: 12–72 horas.
  • encías de color rojo brillante (rojo cereza = signo clásico de cianuro)
  • respiración rápida
  • pupilas dilatadas
  • jadeo
  • vómitos
  • colapso (dosis altas)
  • signos de obstrucción: esfuerzo para defecar, dolor abdominal (hueso tragado)

¿Qué debo hacer?

Si se consumieron o masticaron huesos, contacta de inmediato con tu veterinario. En caso de exposición al cianuro, el tiempo es clave. Si se sospecha obstrucción, se necesitan radiografías.

Preguntas frecuentes

¿Pueden los perros comer cerezas?

Las cerezas sin hueso y sin rabillo, en pequeñas cantidades, suelen ser seguras. La pulpa es la única parte segura.

¿Y si mi perro se tragó un hueso de cereza entero sin masticarlo?

Es menos probable que un hueso tragado entero libere cianuro, pero aun así supone riesgo de obstrucción. Vigílalo con atención y consulta a tu veterinario.