¿Por qué?

El caldo de huesos se obtiene cociendo a fuego lento huesos con tejido conectivo durante mucho tiempo, extrayendo colágeno, gelatina, glicosaminoglicanos y minerales. El líquido resultante es muy apetecible, favorece la hidratación y puede apoyar la integridad de la mucosa intestinal y la salud articular, lo que lo hace especialmente útil para perros mayores o en recuperación de una enfermedad.

Los veterinarios suelen recomendar el caldo de huesos para animar a comer y beber a los perros enfermos o en recuperación. Un cuenco de caldo tibio puede reactivar el apetito cuando la comida habitual no resulta atractiva. El colágeno y la gelatina pueden beneficiar a perros con artritis o problemas articulares, aunque la evidencia clínica directa en perros es limitada.

El requisito esencial es que la preparación sea natural: sin cebolla, ajo, sal, puerro ni ninguna verdura del género Allium. Muchos caldos de huesos comerciales contienen cebolla o ajo en polvo. Prepáralo en casa o usa una marca específica para perros que confirme que no lleva verduras del género Allium añadidas ni mucho sodio.

¿Qué cantidad es peligrosa?

No es tóxico si es natural. El caldo comercial con ajo o cebolla es tóxico.

¿Cuáles son los síntomas?

INICIO:No aplica para el caldo natural.
  • no aplica para el caldo natural. Caldo comercial con Allium: anemia hemolítica

¿Qué debo hacer?

No hace falta hacer nada con el caldo natural. Si se dio caldo comercial con ajo o cebolla, contacta con tu veterinario.

Preguntas frecuentes

¿Puedo darle a mi perro caldo de pollo comprado en el supermercado?

Solo si indica expresamente en la etiqueta que no contiene ajo ni cebolla y que es bajo en sodio. La mayoría de los caldos normales del supermercado contienen ajo: revisa todas las etiquetas.

¿Cuánto caldo de huesos puedo darle al día?

Unas pocas cucharadas sobre el pienso, o hasta 1/4 de taza para perros más grandes, como topper de la comida o como premio, es una cantidad razonable.