¿Por qué?

Los camarones cocidos son bajos en grasa, ricos en proteínas y aportan fósforo, yodo, antioxidantes y vitaminas del grupo B. Son una buena opción de premio para perros que cuidan el peso. El tamaño de un camarón facilita usarlo como recompensa de adiestramiento.

Hay que evitar los camarones crudos: pueden contener bacterias dañinas (Vibrio, Listeria, Salmonella) que causan intoxicación alimentaria en los perros. Las cáscaras y las colas de los camarones son un peligro de atragantamiento y pueden causar irritación u obstrucción gastrointestinal, en particular en perros pequeños.

Los condimentos habituales en los camarones preparados (ajo, sal, mantequilla, salsa cóctel) hacen que los camarones de restaurante o cocinados en casa no sean seguros para los perros, a menos que la porción del perro se prepare específicamente al natural.

¿Qué cantidad es peligrosa?

No es tóxico si está cocido y natural. La cáscara y la cola crean un peligro mecánico.

¿Cuáles son los síntomas?

INICIO:Enfermedad bacteriana: de horas a un día.
  • irritación gastrointestinal por las cáscaras; enfermedad bacteriana por camarones crudos (vómitos, diarrea, letargo)

¿Qué debo hacer?

No hace falta hacer nada con camarones cocidos y naturales en cantidad adecuada. Vigila si hay signos gastrointestinales si se ingirieron fragmentos de cáscara. Acude al veterinario si sospechas una enfermedad bacteriana.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos camarones puede comer un perro?

Uno o dos camarones medianos es una porción adecuada para un perro pequeño; de tres a cuatro para un perro mediano. Los camarones son ricos en yodo: no te excedas si tu perro tiene problemas de tiroides.

¿Pueden los perros comer colas de camarón?

No: son duras, afiladas y un peligro de atragantamiento. Quita las colas y la vena intestinal antes de ofrecerlos.